Nowhere girl
"Nunca se han formado mundos en mi presencia" (Hume)
martes 27 de julio de 2010
Volver II. (Pero ahora con rabia)
A la luz de los resultados de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (CASEN) 2009, no sé qué es lo que me da más rabia: si el hecho de que se tengan que gastar millones de pesos para formular estudios que indiquen y "sustenten" una "realidad" de la cual se dan cuenta hasta los cabros chicos, o las indignantes apreciaciones que sobre la misma realizan los actores políticos de este país. Ver a senadores de la Alianza por Chile argumentando que la ampliación de la brecha entre ricos y pobres es una nefasta herencia de la administración de la Concertación, o ver a gente de la Concertación sosteniendo que la tan indignante diferencia entre los que ganan más y los que ganan menos es sólo cuestión de más o menos programas sociales, es un insulto a la inteligencia de los chilenos y, además, una cara-de-rajez que raya en el escándalo.
Mi madre me ha enseñado desde chiquitita, entre otras cosas, que al pan hay que decirle pan y al vino, vino. Como es de esperar, este ejercicio me ha traído más de un problema en la vida. No obstante, creo que si hago un cálculo costo v/s beneficio, siempre ha sido más amplio el último: el decir las cosas por su nombre y de frente es un acto que me deja con cierta tranquilidad moral que, la mayoría de las veces, me permite dormir en paz. Por eso, ver a un montón de honorables (¡!) echándole la culpa al empedrado, o señalando con fervorosa devoción cristiana que es "inaceptable" el hecho de que la gente pobre sea aún más pobre que hace años atras es, francamente, un espectáculo patético, vil, e indignante. Me gustaría mucho ver por lo menos a uno (¡a uno sólo!) de los integrantes de aquel tropel político asumiendo su responsabilidad en la obtención de los números infames que nosotros, los ciudadanos de a pie, debemos soportar todos los días. Uno al menos aceptando que la culpa de vivir en un país vergonzosamente desigual (superado en Latinoamérica sólo por Brasil, ojo) es de todos aquellos que han tenido parte en la implantación, desarrollo y reproducción del sistema neoliberal. ¡¡Sólo uno!! admitiendo con todas sus letras que gran parte de las malas noticias que viene a dar un instrumento (pésimo) como la CASEN provienen, en gran e importante medida, de una institucionalidad que ellos mismos han elaborado.
Ellos, que hoy lloriquean al ver "al pobre" que vive debajo del puente, o que sostienen que la "superación" de la pobreza implica"un tremendo desafío", o que se golpean el pecho y claman al cielo por los resultados de la famosa CASEN, podrían hacernos el gran favor de hablarnos con la verdad, y decirnos que una de las más directas (y terribles) consecuencias del sistema económico- político que, precisamente, rige nuestras existencias ES LA GENERACIÓN DE DESIGUALDAD. Podrían tener la decencia y el coraje de decirnos en la cara que el hecho de que los pobres sean cada día más pobres es una cuestión generada por las políticas que permiten que los ricos sean cada día más ricos. Políticas que han sido celebradas (desde la dictadura hasta nuestros días) con bombos y platillos y de príncipe a paje por todo el jet- set gubernamental, HASTA que "aparece" en las encuestas (¡¡¡qué aguafiestas son las encuestas!!!) el reverso de esas políticas: la pauperización sostenida de un importante porcentaje de la población. Los mismos que aparecen en cuanta foto, noticia, programa de TV, etc, etc, podrían tener el valor de decirnos que todas, TODAS, aquellas estrategias tendientes a "dinamizar" y "extender" el sacrosanto mercado (estrategias dentro de las cuales podríamos citar la "flexibilización laboral", la privatización de áreas tan importantes como la salud, la educación e, inclusive, el ahorro previsional; y la liberalización de servicios esenciales como el transporte, el agua y otros) tienen como contraparte la pobreza, la desprotección y el abandono a su suerte de un número nada despreciable de compatriotas. Podrían decirnos de frente y claramente que para que "el mercado crezca", y su consecuente para que "la economía crezca", hay muchos que deben pagar un (amargo) precio. No necesitan decirnos quienes son: con ellos nos topamos todos los días. Háganles, a ellos, el favor de no prometerles la dignidad y el respeto que perdieron (o les quitaron). Bajo los dictámenes de una economía de libre mercado, esa promesa es tan cruel y burda, que nadie la merece.
lunes 22 de febrero de 2010
Destino
Mi horóscopo casi siempre sale como el culo. Mientras a la mayoría de los demás signos la vida parece sonreírles, en el mío siempre hay una u otra dificultad, cuando no derechamente un desastre. Pienso que necesito un golpe de suerte o una conjunción astral ultra-mega favorable rigth now... Lástima que uno no pueda cambiarse de signo zodiacal así como puede cambiarse de fondo de pensiones, ayayay...(Jimmy Page en la instantánea).
lunes 18 de enero de 2010
¡¡¡¡¡¡¡¡SÚMENSE AL CAMBIO, AWEONA'OS!!!!!
En mi amado Puente Alto, cundía el más profundo silencio. "Ni siquiera celebran los fachos cuando ganan" -pensé yo-. Pero hoy caché que el pueblo celebró en Apoquindo con Manquehue.
La pregunta que me hacía ir de lado a lado de la cama era: "¿y que chucha hago ahora???" Porque ya ni siquiera me inquieta el hecho de que Piñera haya ganado (es más, me parece una consecuencia casi lógica e inevitable del mismo sistema neoliberal), tampoco me preocupa la Concertación (los muy sacos de raja tendrán harto tiempo para lloriquear y probablemente tendrán las lucas para hacerlo en París, Venecia, Londres o cualquier otra capital intelectual-chic), ni tampoco me urge el hecho de que comience "el desalojo"... creo que después de la muerte de miles de compatriotas durante la dictadura, y el saqueo de los grupos económicos (esos mismos grupos económicos que gobernarán mañana) al Estado chileno, difícilmente algo podría ser peor. A mí lo que me preocupa es qué mierda haré yo en un país así. Qué haré yo, de ahora en adelante, en mi "lindo país con vista al mar" llamado Chile. Cuál será el rol mío, y de la gente que piensa como yo, en este (no tan) nuevo escenario. Quiero que quede muy claro: en ningún caso digo que soy mejor que alguien que votó por Piñera; en ningún caso me estoy adjudicando cierta superioridad intelectual o moral. No, no es eso. Se trata de la inquietud por el qué haremos ahora nosotros, nosotros a los que este sistema no nos convence. Aquellos que lo consideramos injusto, inhumano e irracional. Qué haremos ahora aquellos a los que nos gusta mirar la Historia: no porque seamos "retrógados" o románticos, o porque nos guste quedarnos en "aquellas cosas del pasado" (...) sino que por la sencilla razón de que cuando la observamos, dejamos de sentirnos infinitamente pequeños y miserables y pasamos a formar parte del misterioso y fascinante continuum de la existencia humana. Qué haremos ahora aquellos que estamos absolutamente convencidos de que para avanzar es necesario mirar hacia atrás (de forma valiente y honesta) y sanar las heridas, así como pagar las deudas pendientes. Qué haremos ahora los que pensamos que "no sólo de pan vive el hombre", sino que también necesita espíritu, intelligentia, arte, humanidad...
Difíciles tiempos, difíciles decisiones. Ahora cada cual tendrá que tomar su camino y hacerse cargo de él. Vamos a tener que agarrarnos bien los ovarios (o los huevos, dependiendo del caso) y ver si nos interesa o no recuperar un pedazo, nuestro pedazo, de la patria vendida. Game Over. Ahora sí que entramos a las grandes ligas.
miércoles 4 de noviembre de 2009
Violencia Rivas
La verdad, es que ayer vi This is it, el documental que muestra los preparativos del espectáculo que Michael Jackson iba a dar (nada menos que 50 veces) en el "02 Arena" de Londres. Yo iba a decir en este humilde blog que la pelicula era sencillamente la raja, que nos muestra a un Michael creativo, inteligente, vital, además de física y vocalmente como en sus mejores épocas. Pero todo eso era hasta antes de encontrarme con otra genialidad de Peter Capusotto y sus videos que me había recomendado mi amiga Rebe: "Violencia Rivas". Una cantante argentina que se habría adelantado a los Sex Pistols y a los Clash en la invención del Punk en el contexto de un estúpido programa juvenil. Si bien para mí la hostia de Capusotto es "Bombita Rodríguez", debo decir que "Violencia" no lo hace nada de mal, muy por el contrario, es de esos personajes de los cuales uno siempre quiere ver más. No obstante, en lo personal, hay una gran diferencia: me siento identificada en varios aspectos con "Rivas" y eso es un poco (bastante) atroz. Yo algunas veces también destilo un odio acérrimo a la educación, las instituciones, los patrones culturales, la reproducción, entre otras cosas. De más está decir que, a veces, también he mezclado ese odio con etanol. De todo eso deduzco que, quizás, sólo quizás, voy a tener que moderar mis opiniones y mi terrible forma de ser pues de lo contrario seré como Violencia Rivas cuando vieja y eso asusta a cualquiera. Por mientras, me río con la parodia de la errática punky retirada y fracasada que quizás todos los virulentos mal hablados podríamos llevar dentro, algún día.
viernes 30 de octubre de 2009
A todos nos gusta cantar juntos
Tina Turner and The Ikettes.
Además, ¿qué ha hecho Beyoncé que antes no hiciera (y mucho mejor) nuestra gran- gran Tina Turner???
Nuestro infaltable amigo Michael, que no sólo la cantó sino que también era dueño de ella.
Entre otros: Gun's and Roses, Aerosmith y Elton John. Varias opciones para elegir.
viernes 18 de septiembre de 2009
Arrobada
Mi amiga Rebe- Rebe me regaló el Sgt. Pepper's remasterizado.
Lo escuché.
Es un milagro.
Es como ver el universo y poder tocarlo.
Te sientes feliz de estar viva.
Lo escuché.
Es un milagro.
Es como ver el universo y poder tocarlo.
Te sientes feliz de estar viva.
viernes 7 de agosto de 2009
Las sabrosas historias de la música Pop II
Lo siento... tardé. Sé que tardé. Pero es que durante todo este largo tiempo que ha pasado, hubo (y aún hay) una tesis, un resfrío, carretes varios, flojera, y pega. En ese orden de intensidad. En fin... los días pasan, probablemente el cadáver de Michael Jackson esté más frío y (gracias a Dios) su música uno ya no la escucha en la tienda, en la farmacia, en la entrada del cine, en el supermercado, en la radio, en la tele, en el paseo Ahumada, en los baños públicos, etcétera, como era en los días posteriores a su muerte. En definitiva, mientras pasan los días, parece que todos podemos ser un poco más felices, incluído nuestro querido Michael. Por eso, continúa el registro freak de la fan (un poco menos) desconsolada.
a) Thriller (1982), como todos saben, es el álbum más vendido de la historia. Aproximadamente, lleva comercializadas algo así como 109 MILLONES de copias. No obstante, no todos saben que esa estratoférica cantidad se traduce en: 58 discos de platino, 2 de uranio y 1... ¡de diamante!
Por otra parte, una copia de este álbum se encuentra en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos por el significado cultural que éste representa.
b) Un "famoso" cantante no escatimó en elogios para un nóvel Jackson: dijo considerarlo el mejor cantante masculino de la historia, incluso mejor que él mismo. Daría lo mismo si ese cantante fuese Eminem o Miguelo, lo terriblemente escalofriante es que ese personaje fue... Frank Sinatra.
c) Esta me la contó (hace tiempo) la "Fab. Rebe" así que la referencia está algo nebulosa: Resulta que el señor Smokey Robinson (verdadero maestro en el ámbito musical y figura emblemática de Motown Records) es compositor de, entre otras canciones, "You're really got a hold on me" (canción que grabaron The Beatles en el '63) y de "Who's lovin' you", tema que, en resumen, habla sobre un tipo que se farrea el amor de una chica para luego arrepentirse y llorarla a mares (...). Pues bien, el Sr. Smokey escuchó la interpretación de los Jackson 5, con Michael a la cabeza, y no podía creer que quien cantase fuera un niño de 11 años principalmente por dos razones: la primera, por la exigencia vocal de ésta y, segundo, porque nadie a los 11 años tiene idea de lo que se siente cuando te das cuenta que el amor te pasó por encima y lo que hiciste fue botarlo a la basura. Pero era cierto, un niño cantaba "Who's lovin' you" mejor que cualquier negro de 25 ó 30 años... la vida es así. No obstante, mucho tiempo después, a la par que se revelaban los escabrosos secretos de alcoba de Michael, se revelaban los escabrosos secretos de su propia infancia, los cuales configuraban una niñez marcada por el abuso, el maltrato y el desamparo. Fue ahí cuando al Sr. Robinson "le cayó la teja", y en una entrevista concedida a la Rolling Stones explicó que fue en ese momento cuando entendió por qué, a sus 11 años, Michael Jackson estaba perfectamente capacitado para interpretar tal melodía: en su corta existencia de apenas 11 años, "ese chico ya sabía lo que era el dolor...". Lloren.
jueves 9 de julio de 2009
Las sabrosas historias de la música Pop I
Muchísimo se ha escrito sobre la muerte de Michael Jackson. Muchísimo se ha hablado sobre la muerte de Michael Jackson, y la mayoría de todo lo que se ha escrito o ha dicho es mera porquería. Es porquería porque a) es falso; b) es verdadero y después es falso; c) es falso y después es verdadero; d) lo han repetido tantas veces que cada vez que uno lo oye mira al cielo, blanquea los ojos y suspira; ó e) todas las anteriores. No obstante, entre todo ese mar de información insípida y repetida, uno encuentra una que otra anécdota digna de recordar. Y por otro lado, está la siempre iluminada intervención de Rebe-Rebe, quien saca de su brillante y generosa mente un entretelón que a uno la deja con el alma en un hilo. De ambas fuentes, por estos días yo he recopilado el siguiente anecdotario freak de la fan desconsolada...
a) Quien ejecuta en guitarra eléctrica la introducción al tema "Beat it", así como el solo que se escucha casi en la mitad del mismo, no es otro que... ¡¡¡Eddie Van Halen!!! (y eso significa mucho).
b) En el video de "Say, Say, Say", Paul McCartney y Michael Jackson, caracterizados de dos pillos (que lo fueron también en la vida real), huyen por unas polvorientas laderas después de timar a un grupo de personas vendiéndoles un "tónico mágico". Se dice que al, por aquel entonces, jóven Michael le gustaron tanto esas calurosas colinas de Santa Bárbara, California, que decidió comprarse un par de cientos de hectáreas, una cosa poca, un par de kilómetros cuadrados. De esa forma, aquellos cerritos pelados que aparecen en el clip de la canción, paulatinamente se convirtieron en lo que ahora es "Neverland".
(Ah!, y además a Michael le gustaron mucho- mucho- mucho las canciones que su partner había compuesto con otros chiquillos que se llamaban The Beatles, así que... también las compró, pero esa es historia archi- conocida)
c) El video de la canción "Bad" corresponde, en ralidad, a una película: como Michael había alcanzado la perfección con "Thriller", quería repetir la misma fórmula con los álbumes que siguieron. Es por eso que, bajo la dirección de Martin Scorsese (¡!), Jackson se aventura en la filmación de una historia que consta de dos partes (la primera en blanco y negro, la segunda en color) y que tiene una duración total de 18 minutos. El video de esa canción que todos conocemos, es en realidad un fragmento de la segunda parte de este film.
d) En esa segunda parte, hay un instante (de no más de 5 segundos aprox.) en que un grupo de pandilleros-bailarines arranca un aviso de papel que está pegado en la pared que dice "Wanted for sacrilege". Bueno, el personaje "buscado", y cuya fotografía también aparece en el cartel, no es otro que el director del video, el Sr. Scorsese: a ese mismo año (1988) pertenece su película "The Last Temptation of Christ", por lo que (para algunos) habían razones de sobra para buscarlo, acusarlo de sacrílego o, en su defecto, considerarlo el mas malo de los malos.
(continuará)
jueves 2 de julio de 2009
Esto es todo lo que hay:
Si tuviera la plata suficiente como para permitírmelo, juro que dejaría todo tirado e iría al funeral.(Y me importa una mierda lo que piensen)
jueves 25 de junio de 2009
Peñi- peñi- súper-cali-fragi-lístico-espiali-doso-peñi
Hay gente que es imbécil, pero es buena onda. Hay gente que roba, pero lo hace con estilo y así a uno no le duele tanto. Hay gente que es cínica, pero entretenida. Hay gente floja, pero de buen corazón. Yo por ejemplo, soy pedante pero algo jocosa, asi que ahí la arreglo un poco. Y así... al parecer todo el mundo tiene su "tejado de vidrio" pero siempre hay algo que uno puede sacar en limpio. No obstante de esto, DE ESTOS, todavía no saco nada bueno.
Candidatos se acercan a pueblo mapuche
http://www.lanacion.cl/prontus_noticias_v2/site/artic/20090624/pags/20090624232511.html
(O cómo nos pasamos nuestras acciones y nuestros dichos por la raja, para que no se note tanto que me cago en tu cultura...)
miércoles 27 de mayo de 2009
La callada y secreta heroicidad de los malos
El sábado recién pasado hablamos con una amiga sobre puros tipos y tipas “duros/as”. Sobre personas/personajes que durante su vida o en algunas de sus producciones artísticas han sacado a relucir aquello que (desde el S. XIX y gracias a otro “rudo”) se ha denominado como “las flores del mal”: hombres y mujeres que, en términos puros y simples, han metido decididamente la mano, la cabeza, o incluso el alma en lo que literalmente podríamos llamar el pozo de mierda del ser humano; sujetos/as que, con más o menos conciencia, con más o menos consistencia, se han adentrado en los posibles y enredados vericuetos de la… ¿cómo llamarle?... “miseria humana”. Sé que no es un buen término, no es la mejor forma de presentarlo pero es que hasta nombrar de algún modo lo que quiero representar resulta difícil. Todos los posibles términos (corrupción, degeneración, perversión, oscuridad, abyección, etc.) remiten a un correcto e inmaculado status quo anterior, a una cierta degradación o envilecimiento de algo que en algún momento fue bueno, fue limpio, fue claro. En otras palabras, la terminología remite invariablemente a algo que era pero ya no es, a la caída, al trágico e inevitable descenso del héroe que brillaba y que ahora no. Lo anterior me hace pensar que hasta en el lenguaje y, quizás, POR el lenguaje en tanto sistema, en tanto orden, es que el estado “natural y bueno” de las cosas sea el de la civitas, el de la comunidad jerárquica y ordenada bajo cierta ley, bajo ciertas éticas (por decirlo a bastante grosso modo) que en el fondo aseguran la mantención y reproducción de determinada cultura. Es en el mismo (y por el) lenguaje donde se establece la primacía de lo puro, recto, virtuoso y decente; en definitiva cuentas, de “lo bueno”.
Pero lamentablemente y casi como una ley, sólo podemos conocer por la diferencia: por lo “malo” es que existe “lo bueno” (omito voluntariamente aquí siglos y siglos de filosofía y, muy especialmente, el pensamiento dialéctico, que me perdone mi copiloto Carlitos). Entonces, también lamentablemente, siempre hay alguien que tiene que hacer “el trabajo sucio”, siempre hay algo/alguien que tiene que chapotear en el lodo para que la figura alba y redentora de lo que sea (una ley, un Cristo, un/a sujeto/a u otra figura) tenga alguna gracia y algún poder. Siempre alguien tiene que pintar las cosas color negro (como dirían los Rolling Stones) para que el paisaje multicolor luzca. Y quizás por lo anterior es que las sociedades reaccionan con indignación, asco, ira, rechazo, pero a la vez con una retorcida fascinación hacia estos seres o personajes: ellos, al tocar el mal, al descender a los abismos de la vileza, encarnan aquello que da muchísimo miedo y que es mejor que esté fuera y lejos. Lejos de mí, de mi barrio, de mi gente, de mis amigos, etcétera. Al parecer esta es “la gracia” del mal: cuando puede ser observado desde cierta distancia y, por ende, el riesgo de “contaminación” con esta peste está totalmente controlado. Cuando está aquí, en casa, en la ciudad, entre nosotros, no es divertido pues amenaza las bases mismas de lo que se ha configurado como “real” y aceptable. Si alguien no cree en lo que acabo de decir, entonces que venga Medea y nos cuente su historia.
En esa dirección es que con mi amiga empezamos a traer a colación a algunas figuras que por un momento de su vida, o por toda su vida, jugaron en el equipo de los ruines, de los viles, de los detestados por una comunidad.
El primero que salió al ruedo fue nuestro viejo y querido William Shakespeare: no porque haya sido malo, o quizás para su época lo fue: las “malas lenguas” (volvemos a los malos/as, al “decir infecto”, al habla ilegítima de “la cintura para ABAJO”) dicen que era homosexual y en su tiempo ser maricón era, claramente, lo peor. En fin, el idolatrado Guillermo no vino a nosotras por eso, sino que porque desgraciada o maravillosamente, Shakeaspere escribió sobre todo… escribió sobre lo humano, su ontológica y dolorosa condición, así que para hablar sobre casi cualquier cosa; el amor, los lazos familiares, la mentira, el dolor, la risa, la muerte, y todo lo demás hay que pasar por este señor oriundo de Stratford –upon- Avon. Shakespeare corporeizó el mal en su brillante cohorte de villanos: el patético Ricardo III, el inescrupuloso Macbeth, pero particularmente en Otelo y la “deleznable” figura de Yago: lo ruin hecho carne, la mentira y el cinismo representados en un personaje que no sólo obra mal, sino que se ufana de su actuar “desviado” y hace de éste casi una bandera de principios que proclama a los cuatro vientos, para quién quiera escucharlo. Ni la ley, ni la muerte, ni la posibilidad del infierno, ni nada harán que Yago modifique en un ápice su actuar.
Entre otros brígidos que desfilaron en la conversa estuvieron Cindy Sherman, Charles Manson, Vivian Leigh (que terminó sus días loca y tuberculosa) y Jean Genet. En relación al último, yo me acordé de dos momentos pertenecientes a su obra que en realidad podrían confluir en una sola idea que es la que me interesa exponer en este texto: la callada pero consciente rebelión que significa hacer migas con “lo impuro”, el oscuro y trizado brillo de aquellos que son el reverso, el espejo invertido de las cosas. La secreta, pétrea pero in-des-men-ti-ble dignidad de los que proyectan la desdibujada (y deforme) figura de aquello que se erige como “correcto” o “normal”. Dick Hebdige abre su maravilloso libro Subcultura recordando la confiscación a Genet, por parte de la policía española, de un tubo de vaselina (que obviamente no era para definir el jopo en el cabello). En Diario del ladrón, el autor francés anota lo siguiente:
“Estaba, sin embargo, seguro de que aquel canijo objeto, tan humilde, los desafiaría; sólo con su presencia sabría sacar de quicio a toda la policía del mundo, atraería sobre sí los desprecios, los odios, las iras virulentas y mudas (Genet, 1967).”*
Genet dice que un objeto, pequeño y miserable, es capaz de hacer saltar a “toda la policía del mundo”, propone este tuvo de vaselina como una grieta, una fisura en un orden hegemónico que sencillamente no tolera ninguna posible desviación del “canon” heterosexual. La vaselina es una bofetada solapada, un callado escupitajo y una silenciosa provocación al régimen patriarcal que obtendría como respuesta lo único que se puede esperar obtener: el odio, la repulsa.
Algo similar ocurre con Las Sirvientas. Ellas representan las bases pútridas de un sistema burgués que las necesita pero a su vez las desprecia. Son “la exhalación malsana” de “La Señora”, la miseria que sustenta y explica la autoridad de ésta. Son, además, la prueba viviente que grita a todo el mundo que las bases de cualquier cultura que se precie de moderna y racional se basa, también, sobre la infamia y el abuso, sobre el desprecio y la discriminación, sobre la ceguera y violencia de aquellas voces que se instalan como portadoras de la verdad y la razón. Genet sistematizó, tanto en su vida como en su obra, la resistencia callada pero odiosa, reivindicó la espeluznante dignidad de “los malos”, hizo de sí mismo y sus personajes (ladrones, putos(as), proxenetas, homosexuales y toda clase de caracteres de borde) heroicos protagonistas de una guerra que, de antemano, los malos tienen y tendrán perdida.
Se me acabó la inspiración así que mejor dejo esto hasta aquí. ¿Tendré que decir que yo me he sentido "mala", también, a veces, un poquito??. Mejor que siga Helter Skelter, y el que entiende la relación la entiende no más. Dios bendiga ¿nuestra? moral y las atrocidades que se comenten en su nombre.
Pero lamentablemente y casi como una ley, sólo podemos conocer por la diferencia: por lo “malo” es que existe “lo bueno” (omito voluntariamente aquí siglos y siglos de filosofía y, muy especialmente, el pensamiento dialéctico, que me perdone mi copiloto Carlitos). Entonces, también lamentablemente, siempre hay alguien que tiene que hacer “el trabajo sucio”, siempre hay algo/alguien que tiene que chapotear en el lodo para que la figura alba y redentora de lo que sea (una ley, un Cristo, un/a sujeto/a u otra figura) tenga alguna gracia y algún poder. Siempre alguien tiene que pintar las cosas color negro (como dirían los Rolling Stones) para que el paisaje multicolor luzca. Y quizás por lo anterior es que las sociedades reaccionan con indignación, asco, ira, rechazo, pero a la vez con una retorcida fascinación hacia estos seres o personajes: ellos, al tocar el mal, al descender a los abismos de la vileza, encarnan aquello que da muchísimo miedo y que es mejor que esté fuera y lejos. Lejos de mí, de mi barrio, de mi gente, de mis amigos, etcétera. Al parecer esta es “la gracia” del mal: cuando puede ser observado desde cierta distancia y, por ende, el riesgo de “contaminación” con esta peste está totalmente controlado. Cuando está aquí, en casa, en la ciudad, entre nosotros, no es divertido pues amenaza las bases mismas de lo que se ha configurado como “real” y aceptable. Si alguien no cree en lo que acabo de decir, entonces que venga Medea y nos cuente su historia.
En esa dirección es que con mi amiga empezamos a traer a colación a algunas figuras que por un momento de su vida, o por toda su vida, jugaron en el equipo de los ruines, de los viles, de los detestados por una comunidad.
El primero que salió al ruedo fue nuestro viejo y querido William Shakespeare: no porque haya sido malo, o quizás para su época lo fue: las “malas lenguas” (volvemos a los malos/as, al “decir infecto”, al habla ilegítima de “la cintura para ABAJO”) dicen que era homosexual y en su tiempo ser maricón era, claramente, lo peor. En fin, el idolatrado Guillermo no vino a nosotras por eso, sino que porque desgraciada o maravillosamente, Shakeaspere escribió sobre todo… escribió sobre lo humano, su ontológica y dolorosa condición, así que para hablar sobre casi cualquier cosa; el amor, los lazos familiares, la mentira, el dolor, la risa, la muerte, y todo lo demás hay que pasar por este señor oriundo de Stratford –upon- Avon. Shakespeare corporeizó el mal en su brillante cohorte de villanos: el patético Ricardo III, el inescrupuloso Macbeth, pero particularmente en Otelo y la “deleznable” figura de Yago: lo ruin hecho carne, la mentira y el cinismo representados en un personaje que no sólo obra mal, sino que se ufana de su actuar “desviado” y hace de éste casi una bandera de principios que proclama a los cuatro vientos, para quién quiera escucharlo. Ni la ley, ni la muerte, ni la posibilidad del infierno, ni nada harán que Yago modifique en un ápice su actuar.
Entre otros brígidos que desfilaron en la conversa estuvieron Cindy Sherman, Charles Manson, Vivian Leigh (que terminó sus días loca y tuberculosa) y Jean Genet. En relación al último, yo me acordé de dos momentos pertenecientes a su obra que en realidad podrían confluir en una sola idea que es la que me interesa exponer en este texto: la callada pero consciente rebelión que significa hacer migas con “lo impuro”, el oscuro y trizado brillo de aquellos que son el reverso, el espejo invertido de las cosas. La secreta, pétrea pero in-des-men-ti-ble dignidad de los que proyectan la desdibujada (y deforme) figura de aquello que se erige como “correcto” o “normal”. Dick Hebdige abre su maravilloso libro Subcultura recordando la confiscación a Genet, por parte de la policía española, de un tubo de vaselina (que obviamente no era para definir el jopo en el cabello). En Diario del ladrón, el autor francés anota lo siguiente:
“Estaba, sin embargo, seguro de que aquel canijo objeto, tan humilde, los desafiaría; sólo con su presencia sabría sacar de quicio a toda la policía del mundo, atraería sobre sí los desprecios, los odios, las iras virulentas y mudas (Genet, 1967).”*
Genet dice que un objeto, pequeño y miserable, es capaz de hacer saltar a “toda la policía del mundo”, propone este tuvo de vaselina como una grieta, una fisura en un orden hegemónico que sencillamente no tolera ninguna posible desviación del “canon” heterosexual. La vaselina es una bofetada solapada, un callado escupitajo y una silenciosa provocación al régimen patriarcal que obtendría como respuesta lo único que se puede esperar obtener: el odio, la repulsa.
Algo similar ocurre con Las Sirvientas. Ellas representan las bases pútridas de un sistema burgués que las necesita pero a su vez las desprecia. Son “la exhalación malsana” de “La Señora”, la miseria que sustenta y explica la autoridad de ésta. Son, además, la prueba viviente que grita a todo el mundo que las bases de cualquier cultura que se precie de moderna y racional se basa, también, sobre la infamia y el abuso, sobre el desprecio y la discriminación, sobre la ceguera y violencia de aquellas voces que se instalan como portadoras de la verdad y la razón. Genet sistematizó, tanto en su vida como en su obra, la resistencia callada pero odiosa, reivindicó la espeluznante dignidad de “los malos”, hizo de sí mismo y sus personajes (ladrones, putos(as), proxenetas, homosexuales y toda clase de caracteres de borde) heroicos protagonistas de una guerra que, de antemano, los malos tienen y tendrán perdida.
Se me acabó la inspiración así que mejor dejo esto hasta aquí. ¿Tendré que decir que yo me he sentido "mala", también, a veces, un poquito??. Mejor que siga Helter Skelter, y el que entiende la relación la entiende no más. Dios bendiga ¿nuestra? moral y las atrocidades que se comenten en su nombre.
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* Hebdige, Dick. Subcultura. El significado del estilo. Barcelona. Paidós. 2004.domingo 5 de abril de 2009
Caleidoscopio
A veces se me olvidan las cosas. Pero no las llaves, el teléfono o un cuaderno. Se me olvidan sucesos ocurridos, palabras, nombres, y también personas. Es un poco terrible. Mi mamá me dice que es por el cansancio… yo creo que es porque pienso mucho todo el tiempo. Ayer, una joven me saludó afectuosamente en la Universidad, me preguntó cómo estaba y qué estaba haciendo como si me conociese de toda la vida, y en mi cerebro había una orquesta de grillos cantando: cri- cri… cri- cri… llegó un momento en que tuve que parar y decirle “disculpa pero… ¿de dónde te conozco?”. Ella citó una situación que tampoco recordé muy bien, por lo que le hablé de aspectos más o menos importantes de mi vida durante aproximadamente 15 minutos sin tener muy bien idea quién era ni de dónde la conocía. De pronto me dio una referencia que pude recordar y ahí me sentí mejor, un poco más tranquila.
Pero así como olvido ciertas cosas a veces recuerdo intempestivamente otras. Así, de la nada, una palabra detona el recuerdo de algo que estaba ya en el lodazal de mi cerebro. El otro día mi amiga Rebe- Rebe me dijo algo sobre un Hammond, y como un relámpago vino a mi cabeza la vez que en un carrete me topé así, impunemente, con uno. Por esos días yo andaba pegada con In-A-Gadda-Da-Vida de Iron Butterfly, por lo que por un momento fui muy pero muy feliz tratando de sacar algunos acordes de esa canción. No lo conseguí pero eso fue lo de menos, porque toparse en la vida con un Hammond bueno y sonando en perfectas condiciones es casi un regalo de la existencia para cualquier rockera.
Ayer, (también ayer) rumiaba a bordo de una micro, al final de una larga y agotadora jornada, más o menos lo mismo de siempre: que uno nunca es, sino que siempre está siendo. En otras palabras: no soy un producto terminado y acabado de algo sino que más bien soy un proceso; no soy el final de una ruta sino que un mero punto de intersección de distintas aristas; no una línea recta sino que una madeja; no un constructo estático sino un precario equilibrio de muchas cosas. Es por eso que siempre me considero compuesta por mis lecturas, por las canciones que oigo, por los colegios por donde pasé, por los viajes que he hecho y los lugares que en ellos conocí, por los amigos que tengo y tuve, y por mi terrible mal genio. Entre otras cuestiones.
Pero por qué todo esto. Porque el otro día le dije a mi vieja que uno es el producto de sus decisiones (continuando con lo argumentado más arriba) y porque recordé algo que había olvidado absolutamente.
En el verano del 2006 yo estaba en Santiago odiosa y deprimida por no tener plata para salir de vacaciones. Aquella situación me tenía al borde de la locura, ya no soportaba el calor agobiante de la ciudad. Como por esa época yo cursaba mis estudios de actuación, mi currículum daba vueltas por cuanta productora (buena-mala-fea-chanta) existiese. Por eso, probablemente, es que un día una cálida voz me llamó para ofrecerme la milagrosa solución a mis problemas: un spot publicitario en el cual mi participación se limitaría, con cueva, a un par de segundos, y por el que me pagarían doscientas lucas. De más está decir que por un segundo alcancé a ser la mujer más feliz de la tierra y que por ese mismo segundo creí en Dios, la Virgen, San José y toda la corte celestial… todo eso era una maravilla hasta que pregunté por curiosidad (y muerta de la risa de la pura felicidad) de qué era el comercial. La cálida voz me respondió:
Pero así como olvido ciertas cosas a veces recuerdo intempestivamente otras. Así, de la nada, una palabra detona el recuerdo de algo que estaba ya en el lodazal de mi cerebro. El otro día mi amiga Rebe- Rebe me dijo algo sobre un Hammond, y como un relámpago vino a mi cabeza la vez que en un carrete me topé así, impunemente, con uno. Por esos días yo andaba pegada con In-A-Gadda-Da-Vida de Iron Butterfly, por lo que por un momento fui muy pero muy feliz tratando de sacar algunos acordes de esa canción. No lo conseguí pero eso fue lo de menos, porque toparse en la vida con un Hammond bueno y sonando en perfectas condiciones es casi un regalo de la existencia para cualquier rockera.
Ayer, (también ayer) rumiaba a bordo de una micro, al final de una larga y agotadora jornada, más o menos lo mismo de siempre: que uno nunca es, sino que siempre está siendo. En otras palabras: no soy un producto terminado y acabado de algo sino que más bien soy un proceso; no soy el final de una ruta sino que un mero punto de intersección de distintas aristas; no una línea recta sino que una madeja; no un constructo estático sino un precario equilibrio de muchas cosas. Es por eso que siempre me considero compuesta por mis lecturas, por las canciones que oigo, por los colegios por donde pasé, por los viajes que he hecho y los lugares que en ellos conocí, por los amigos que tengo y tuve, y por mi terrible mal genio. Entre otras cuestiones.
Pero por qué todo esto. Porque el otro día le dije a mi vieja que uno es el producto de sus decisiones (continuando con lo argumentado más arriba) y porque recordé algo que había olvidado absolutamente.
En el verano del 2006 yo estaba en Santiago odiosa y deprimida por no tener plata para salir de vacaciones. Aquella situación me tenía al borde de la locura, ya no soportaba el calor agobiante de la ciudad. Como por esa época yo cursaba mis estudios de actuación, mi currículum daba vueltas por cuanta productora (buena-mala-fea-chanta) existiese. Por eso, probablemente, es que un día una cálida voz me llamó para ofrecerme la milagrosa solución a mis problemas: un spot publicitario en el cual mi participación se limitaría, con cueva, a un par de segundos, y por el que me pagarían doscientas lucas. De más está decir que por un segundo alcancé a ser la mujer más feliz de la tierra y que por ese mismo segundo creí en Dios, la Virgen, San José y toda la corte celestial… todo eso era una maravilla hasta que pregunté por curiosidad (y muerta de la risa de la pura felicidad) de qué era el comercial. La cálida voz me respondió:
Es para la campaña presidencial de Piñera.
…
…
Me acuerdo haber respirado hondo, haber bajado los ojos y haber dicho con la voz más solemne que una persona puede sacar de sí, “lo siento, pero no puedo”.
No sé, hay personas que tienen las cosas claras y perfectamente delimitadas: la pega es pega, la plata es plata y así sucesivamente. Pero para mí no. Como yo me considero en un continuo hacer-me, en un interminable construir-me con distintos materiales provenientes de distintas partes eso me obliga a reconocerlos y a no escupir sobre ellos. De lo contrario, estaría cayendo en un movimiento cuasi psicótico del "soy esto pero hago lo otro" o "hago un paréntesis en mi identidad para convertirme en un personaje" (weá inconcebible e imposible incluso para un actor). Por eso no pude hacer el comercial de Piñera: si lo hubiera hecho habría sido como mutilarme, como tomarme con soda mi recalcitrante vocación de izquierda. Probablemente una vocación escueta y penca, pero vocación al fin, que me construye, me explica y me remece cuando comienzo a dormirme con el fantástico canto de sirenas propio del neoliberalismo.
Después vi el famoso comercial. Era tan corto y tonto que probablemente nadie me hubiese reconocido y si alguien lo hubiera hecho lo habría olvidado en tres segundos… pero YO lo habría sabido. Y eso era suficiente para decir que no.
domingo 15 de febrero de 2009
viernes 6 de febrero de 2009
La quintaesencia de este blog
El aburrimiento:
http://www.mer.cl/modulos/catalogo/Paginas/2009/02/01/MERSTAT002OO0102.htm
http://www.mer.cl/modulos/catalogo/Paginas/2009/02/01/MERSTAT002OO0102.htm
Salió en el Mercurio pero igual está güeno...
martes 20 de enero de 2009
"Que baila bien usté ah..."
A mí como que me pasan cosas con el baile. Con el hecho de bailar. Para los que me conocen lo anterior no es un misterio: saben que para mí una fiesta no es tal si no hay un BUEN bailongo de por medio. Soy una especie de fanática de mover el cuerpo al ritmo de la música (de casi cualquier música), una ferviente cultora del movimiento de caderas y del bamboleo de rodillas. Además, ahora que soy "adulta", tengo el plus de no temerle al ridículo, lo que hace que me haya transformado en casi una incansable devoradora de hits bailables. Además, a mí bailar me parece algo maravilloso: una especie de milagro cultural alejado (en cierta y relativa medida) de la estúpida racionalidad moderna. Se baila porque sí. Porque el cuerpo te lo pide. Puedes darle una cierta "finalidad": liberar tensiones, seducir, afinar los músculos, etcétera, pero siempre en el baile eres tú que a través de tu cuerpo hablas. O gritas. Por lo menos yo cuando bailo generalmente no pienso en nada, para mí bailar es casi una meditación; incluso una forma de comunión con la parte no- racional de mi ser.
Además, bailando me han pasado cosas bellísimas, por lo que podría suponer que bailar es también una forma de comunión con el otro. Recuerdo, por ejemplo, la vez que fui a Chiloé y en una fiesta comunitaria (en una casita de madera llena de olor a curanto y chicha) bailé con un señor la cueca chilota más linda que nadie pueda imaginar: aún recuerdo sus botas de goma (atuendo de trabajo de todos los que laburan en las salmoneras) haciendo crujir las tablas del lugar, su gorrito de lana y su cara rosada producto de una mezcla entre el copete y el frío de la isla. También recuerdo haber bailado cueca en San Javier, con un huaso cuyas espuelas casi se enterraban en el piso de tierra de la fonda. Ahí mismo bailé rancheras y corridos (música que la rompe por esos sectores) y en Santiago he bailado hasta en la calle, para la víspera de un año nuevo. De la misma forma me acuerdo de una fiesta en la que me preguntaron si, por casualidad, no había estado en Rojo alguna vez.
De lo anterior se puede deducir que bailo de todo. Es verdad. Bailo de todo y con todos. La única restricción es que no me agarren el poto o las pechugas si no quiero, además que no me joteen (también si no quiero).
Para este año nuevo me pasó algo muy raro, algo que me hizo pensar que a través del baile se puede, además de todo lo señalado anteriormente, dar cantidades infinitas de amor: una señora de una mesa cercana a la mía había permanecido sentada toda la noche, a pesar de que la orquesta tocaba como para producir sordera. Me llamó a su lado y me preguntó "¿serías tan amable de bailar una canción con mi marido?". Por un segundo pensé que me estaba haciendo una broma, o que se había molestado por mi casi enloquecida forma de bailar... bajé la vista para pensar en por qué me había hecho esa pregunta cuando descubrí el motivo: ella padecía de poliomelitis, lo que si no era un impedimento para bailar sí (probablemente) era un gran obstáculo; le dije casi inmediatamante que sí, porque pensé que si no se podía mezquinar el amor tampoco se puede mezquinar el baile. Aún no sé por qué hice esa analogía. La cosa es que el marido era un señor gordo y con lentes, que al terminar la canción me dijo "oiga que baila bien usté ah...".
Esa misma noche bailé con un tipo que lo había pateado su novia el día anterior... le dije que eso no importaba absolutamente nada, que en el 2009 le iba a ir estupendo, que se dejara de pensar webadas y que para eso lo mejor era el baile. Se lo dije con tal seguridad que me hizo caso, y cuando me fuí (a eso de las cinco de la mañana) tenía una sonrisa del porte de su cara y me dió muchísimas gracias.
Yo también le agradecí a la vida por el baile.
lunes 22 de diciembre de 2008
Lección # 2
En el amor, y en el boxeo
todo es cuestión de distancia.
todo es cuestión de distancia.
Cristina Peri Rossi.
"Distancia Justa" (fragmento).
En Otra vez Eros, 1994.
lunes 24 de noviembre de 2008
Volver
Siempre hay cosas que se repiten: ciertas personas, ciertas preguntas, lugares. Cada día que pasa me siento más lejos de la idea de "tiempo lineal" y más cerca de una realidad más irracional, confusa, convulsa, rizomática. Últimamente, y por motivos que ni siquiera intuyo, las cosas de mi "pasado" se han hecho presentes; mis recuerdos se corporizan y ahí están, frente mío, dándome un abrazo y preguntándome qué estoy haciendo ahora. También han vuelto ciertas interrogantes, algunas incertidumbres, lo que me hace sentir de vuelta en una estación que ya [creía] había abandonado. De pronto todo converge en este punto, el ahora, el presente, entonces me siento suspendida en un momento que no es un fecha sino que un mero accidente dentro de una maraña de horas, de días.
Como todo ha vuelto, entonces esta página no tenía por qué ser una excepción. Ya me aburrí de facebook, de las fotos que en el fondo dicen cualquier cosa, lo que sea, así que vuelvo a mis palabras que también pueden decir cualquier cosa. Probablemente por mera obstinación es que recupero este espacio, por el puro gusto de parlotear. Por el puro gusto de arrojar frases que un día, como todo, volverán.
domingo 15 de junio de 2008
Lo mejor del 2008
Es Bombita Rodríguez, el "Palito Ortega Montonero". Un cantante que supo mezclar las verdades marxistas con música pegagosa, especial para las masas.
Este es el primer capítulo de 10 que recorren la vida y obra de aquel popular (y denostado) cantante argentino que hoy vive exiliado en Cuba. ¡¡¡Disfútenlo!!
Las "Obras completas" de Bombita están disponibles en su página de facebook: http://www.facebook.com/profile.php?id=1213225476&ref=profile#/pages/Bombita-Rodriguez/19109137099
¡Viva Perón!!
lunes 28 de abril de 2008
Décima del día después
Con mojigato rubor
deliberó el tribunal
que considera inmoral
que en Chile se haga el amor.
Porque es la noche anterior,
y no es el día después,
la que desespera al juez
cuando ejerce su censura,
con aliento a sepultura
y segura flacidez.
Con sus miembros atrofiados
este triste tribunal,
vuelve el reloj nacional
a turbios tiempos pasados.
Votaron condicionados
sin libertad de conciencia,
sin real independencia
los condujo el Opus Dei
a derogar una ley
respaldada por la ciencia.
Es hora de decir basta
y decirlo muy en serio,
Chile no es un monasterio
que a las mujeres aplasta,
si alguna elige ser casta
está en su justo derecho
pero si otra abre su pecho
o las piernas a quien quiera,
que alce la frente altanera
sin censores al acecho.
Indecente es la violencia,
inmoral es la pobreza,
deprimente es la tristeza
y obscena es la prepotencia.
Insulta la inteligencia
tanta manipulación,
y una firme decisión
madura en la sociedad:
Por un país de verdad,
cambiar la constitución.
deliberó el tribunal
que considera inmoral
que en Chile se haga el amor.
Porque es la noche anterior,
y no es el día después,
la que desespera al juez
cuando ejerce su censura,
con aliento a sepultura
y segura flacidez.
Con sus miembros atrofiados
este triste tribunal,
vuelve el reloj nacional
a turbios tiempos pasados.
Votaron condicionados
sin libertad de conciencia,
sin real independencia
los condujo el Opus Dei
a derogar una ley
respaldada por la ciencia.
Es hora de decir basta
y decirlo muy en serio,
Chile no es un monasterio
que a las mujeres aplasta,
si alguna elige ser casta
está en su justo derecho
pero si otra abre su pecho
o las piernas a quien quiera,
que alce la frente altanera
sin censores al acecho.
Indecente es la violencia,
inmoral es la pobreza,
deprimente es la tristeza
y obscena es la prepotencia.
Insulta la inteligencia
tanta manipulación,
y una firme decisión
madura en la sociedad:
Por un país de verdad,
cambiar la constitución.
JORGE COULON
Abril del 2008.
viernes 18 de abril de 2008
jueves 20 de marzo de 2008
Todo es lenguaje... (lloren)
Hermandad
Homenaje a Claudio Ptolomeo
Soy hombre: duro poco
y es enorme la noche.
Pero miro hacia arriba:
las estrellas escriben.
Sin entender comprendo:
también soy escritura
y en este mismo instante
alguien me deletrea.
Octavio Paz.
sábado 1 de marzo de 2008
martes 29 de enero de 2008
Lección # 1
martes 15 de enero de 2008
VERGÜENZA NACIONAL
La médico que suscribe, certifica haber atendido a la Srta. Patricia Roxana Troncoso Robles, presa política mapuche de 38 años de edad, quien se encuentra en huelga de hambre, desde el día 10 de octubre, y desde hace cuatro días en el Hospital de Angol, bajo estricta custodia de gendarmería, carabineros y policía de investigaciones.
Patricia Troncoso Robles accede voluntariamente a la evaluación médica, el día 7 de enero del 2008, siendo las 12:45 PM en el día número 89 de su huelga de hambre.
En la evaluación realizada podemos informar que en relación a la huelga de hambre mantenida y a pesar de que en varias ocasiones ha sido sacada de la cárcel de Angol y trasladada al hospital del mismo lugar donde le suministran suero glucosado, ella se ha negado a ingerir A.D.N., fórmula proteica de alto valor biológico necesaria dada su actual condición, la paciente presenta el siguiente cuadro clínico:
Patricia Troncoso Robles accede voluntariamente a la evaluación médica, el día 7 de enero del 2008, siendo las 12:45 PM en el día número 89 de su huelga de hambre.
En la evaluación realizada podemos informar que en relación a la huelga de hambre mantenida y a pesar de que en varias ocasiones ha sido sacada de la cárcel de Angol y trasladada al hospital del mismo lugar donde le suministran suero glucosado, ella se ha negado a ingerir A.D.N., fórmula proteica de alto valor biológico necesaria dada su actual condición, la paciente presenta el siguiente cuadro clínico:
Perdida de peso de mas de 23 kilos, asociado a astenia severa, calambres, bruxismo, insomnio, hipotensión ortostática, alteraciones menstruales, bradipsiquia y alopecia difusa.
Actualmente ella ha perdido un 26.2 % de su peso corporal original.
Al examen físico:
- Signos vitales: Frecuencia cardiaca: 53 latidos por minuto.
Presión arterial: 102/64 mmHg.
- Contextura corporal: muy enflaquecida.
- Piel: seca, turgencia disminuida.
- Mucosas: pálidas.
- Cabeza y cuello: moderado dolor cervical, con limitación funcional, aumentado a derecha.
- Orofaringe: congestiva.
- Respiratorio: disminución del murmullo vesicular.
- Cardiovascular: ruidos cardiacos apagados e irregulares.
- Abdomen: intensa molestia en todo el marco colónico e hipocondrio derecho.
- Sistema nervioso central: desorientación temporo-espacial, lenguaje enlentecido.
- Signos vitales: Frecuencia cardiaca: 53 latidos por minuto.
Presión arterial: 102/64 mmHg.
- Contextura corporal: muy enflaquecida.
- Piel: seca, turgencia disminuida.
- Mucosas: pálidas.
- Cabeza y cuello: moderado dolor cervical, con limitación funcional, aumentado a derecha.
- Orofaringe: congestiva.
- Respiratorio: disminución del murmullo vesicular.
- Cardiovascular: ruidos cardiacos apagados e irregulares.
- Abdomen: intensa molestia en todo el marco colónico e hipocondrio derecho.
- Sistema nervioso central: desorientación temporo-espacial, lenguaje enlentecido.
Diagnósticos:
I. Huelga de hambre de 88 días de evolución.
II. Desnutrición proteico-energética.
III. Anemia nutricional
IV. Leucopenia
V. Síndrome confusional.
VI. Oligomenorrea
VII. Colelitiasis
I. Huelga de hambre de 88 días de evolución.
II. Desnutrición proteico-energética.
III. Anemia nutricional
IV. Leucopenia
V. Síndrome confusional.
VI. Oligomenorrea
VII. Colelitiasis
Pronostico : Grave.
El estado de desnutrición de la paciente, donde existe marcada pérdida de peso con disminución del panículo adiposo, exponiéndose a un catabolismo proteico inminente, además de un deterioro de su sistema inmunitario dado por un descenso de su formula leucocitaria por lo que Patricia Troncoso Robles se encuentra en riesgo vital, siendo necesaria su permanencia en un centro de salud para supervisión médica diaria y manejo de su delicada situación de salud.
El estado de desnutrición de la paciente, donde existe marcada pérdida de peso con disminución del panículo adiposo, exponiéndose a un catabolismo proteico inminente, además de un deterioro de su sistema inmunitario dado por un descenso de su formula leucocitaria por lo que Patricia Troncoso Robles se encuentra en riesgo vital, siendo necesaria su permanencia en un centro de salud para supervisión médica diaria y manejo de su delicada situación de salud.
Tania Muñoz Espina
Medico General
RUT: 12.783.3679-9
ANGOL, ENERO 7 DEL 2008
Medico General
RUT: 12.783.3679-9
ANGOL, ENERO 7 DEL 2008
lunes 24 de diciembre de 2007
lunes 26 de noviembre de 2007
Todas aquellas fiestas

Amo las fiestas. Si de mí dependiese no haría nada más en mi vida que festejar. Todos los días. Por el simple gusto de bailar, saltar, reír y abrazarse con los amigos o incluso con desconocidos. Adoro las fiestas y tengo muchos recuerdos de celebraciones memorables. Estoy segura que la de anoche será una de ellas: Sindicato Sonoro y la Banda Conmoción tocaron hasta pasadas las cinco de la mañana en casa de mi amiga Mayomé... salté como si no hubiera día siguiente, grité, bailé, fumé, canté y me reí como si hubiera estado en prisión por largo tiempo.
Quizás los pobres mortales como uno, más alejada de las experiencias báquicas por llevar una pobre vida de trabajo asalariado y dedicación amorosa a los quehaceres estudiantiles, está un tanto preso de su propia vida, de esa ficción que llamamos rutina. Y probablemente nos libramos un poco de eso durante cada fin de semana. Unos "finde" con más intensidad que otros, claro está.
domingo 18 de noviembre de 2007
La popularidad de mi madre
A principios de este mes, mi madre recibió un día una carta con sobre y membrete de la Cámara de Diputados de la República de Chile. En un comienzo se urgió. No sabe por qué. Probablemente porque todo papel con carácter de oficialoide a nosotros, los ciudadanos comunes y corrientes, nos asustan. La cosa es que abrió la carta con su cuchillo cocinero favorito y ahí estaba: la postal de saludo de cumpleaños de nada menos que el Diputado por nuestro distrito, Maximiano Errázuriz (RN). Al reverso, un saludo impreso (lo que me hace pensar en una producción fordista de saludos de cumpleaños) tirado a la emocionalidad y con muchas alusiones a Dios: "que Dios te bendiga...", "que te dé más años de vida..." etcétera. Frente a estas demostraciones de cariño, a mi parecer, uno tiene varias opciones. La primera (porque uno es gente) es agradecer la atención de un diputado por "acordarse" del cumpleaños de uno (aunque, sabiendo como funcionan las cosas, lo más probable es que no fue él quien se acordó, sino su pobre secretario encargado de llevar el registro de los cumple de las viejas de la pobla). La segunda (porque uno es gente pero no es weona) es desconfiar. La tercera es, lisa y llanamente, emputecerse.
Es increíble que tengamos que pagar la mantención de gente tan inútil como la que está en el poder legislativo, y es indignante que tengamos que pagar esa mierda de saluditos de cumpleaños de personas que no nos conocen y a quienes ni siquiera les importamos. Probablemente hasta nos odian por se pobres y por ser rotos. Por ser el populacho, el grupo de viejas que mueve la colita porque ese Señor nos felicita el día de nuestro cumpleaños...
El otro día apareció en televisión un caballo al cual unos tipos castraban en plena calle. Este país (y su congreso) no ha sido capaz de instaurar una ley de protección animal DECENTE en años de vida republicana. De hecho, el proyecto de Ley de Protección (¿desprotección?) Animal ha recibido por parte de nuestros legisladores enmiendas avergonzantes tales como considerar los "actos de crueldad" contra animales no como un delito (como lo establece el artículo 291 del actual Código Penal) sino que como una simple falta, castigado a través de multas irrisorias que irían desde los 29 mil hasta los 290 mil pesos; o servicios comunitarios. Siguiendo con el ejemplo equino, el castigo que recibiría por quedarme en la mano con los testículos de un animal vivo y consciente (a punta de cuchillo) sería, probablemente, pagar cagonas treinta lucas o pintar una pared pública. Un muro que, quizás, fue ensuciado por el mismo imbécil que hace su campaña para ocupar un asiento en el edificio legislativo. La ley de "Protección Animal" está hace más de ocho años en el Congreso, y dada sus inconcebibles características (que le dieron las brillantes mentes parlamentarias) es mejor que duerma ahí para siempre...
Lo que concluyo con toda esta bravata es lo siguiente: "pastelero a tus pasteles". Los señores diputados y senadores deberían dignarse, primero, a hacer su pega y segundo, hacerla bien.
Del cumpleaños de mi vieja, nos encargamos quienes la conocemos y amamos.
jueves 8 de noviembre de 2007
El que sabe, sabe.
"Él nada gana en la paz
y es el primero en la guerra;
no le perdonan si yerra,
que no saben perdonar,
porque el gaucho en esta tierra
sólo sirve pa votar.
Para él son los calabozos,
para él las duras prisiones,
en su boca no hay razones
aunque la razón le sobre;
que son campanas de palo
las razones de los pobres."
En El gaucho Martín Fierro.
José Hernández,
1872.
jueves 1 de noviembre de 2007
¡PROFE, EL ESTEBAN LA AMA!!!

Eso me gritó en plena calle un alumno el otro día.
Mis colegas me molestaron y se rieron.
Una de las cosas buenas de ser Profe, creo yo, es que no importa lo fea que sea uno, siempre habrá un alumno (o alumna, en estos tiempos de mayor libertad sexual...) que se apasiona por su preceptor.
Mis alumnos piensan que leo todo el día y que sé de todo. También deben pensar que no voy al baño, que no digo garabatos y que levito por los pasillos de las bibliotecas.
Un amigo sospecha que mis pupilos (que para colmo son adolescentes) recortan mi cara de sus fotografías que me sacan a escondidas con sus celulares, y las pegan al cuerpo de las mujeres que aparecen en las revistas Playboy... me da risa pensar en eso.
Mis pequeños alumnos no saben que lo único que me inspiran es una inmensa ternura al verlos tan bobos, como cachorros de perro.
(La foto es de Memoria Chilena: http://www.memoriachilena.cl/mchilena01//temas/documento_detalle2.asp?id=MC0018113)
lunes 22 de octubre de 2007
Mi fascismo
Odio que la gente camine lento.
Odio que la gente se suba en una escalera mecánica y se quede parada como una vaca siendo transportada.
Odio que en algunos lugares el Super8 cueste $120 ó $150, y no $100 como en la MAYORÍA de los lugares.
Odio que la gente que va sentada en el metro sea SIEMPRE la más gorda.
Odio los celulares.
Odio los pantalones pitillos y odio la gente que los usa sin darse cuenta que se ve HORRIBLE.
Odio a los hombres y mujeres que se tiñen el pelo rubio.
Odio a la gente que maltrata a los animales.
Odio las poleras con mensajes tales como "100% rica" o "100%vago" o "catador de rubias".
Odio los hombres que usan gel en el pelo. El efecto wet es simplemente asqueroso.
Odio los supermercados. Me mareo en ellos.
Odio las sales de fruta.
viernes 12 de octubre de 2007
miércoles 10 de octubre de 2007
Misterios
Recibí una llamada a mi celular. En principio pensé que era una que esperaba, pero no. Era un hombre. Un desconocido. Me dijo ser un motorista que había encontrado una carpeta con papeles: "parece que es un trabajo"- me dijo. Mi nombre y mi número celular estaban ahí, "hay otros nombres pero decidí llamarte a tí"-señaló. No supe bien qué hacer porque en un principio me asusté y pensé que yo había perdido algo sin darme cuenta, pero pronto deduje que "un otro" era el dueño de esos papeles. He pensado quién puede ser y no tengo ni la menor idea. ¿Quién escribe mi nombre y mi teléfono sobre papeles que después pierde? ¿Qué hacían esas hojas huérfanas en medio de la calle?. El tipo me dijo "contactémonos mañana para entregártelos"... Me dio miedo. Pensé que en realidad se podía tratar de un nuevo estilo de asaltos (lo cual sería triste para el sr. ladrón porque no tengo absolutamente nada que puedan robarme) o tratarse de un psicópata al más puro estilo "Alguien te mira". Algunos a los que les conté me dijeron que no fuera paranoíca, que en realidad se trataba de alguien que sólo quería ayudar y que, por cierto, era bastante amable. Pero yo no podía dejar de pensar en elaborar un plan maestro de fuga por si las moscas.El hombre no volvió a llamar. Me armé de valor y llamé, pero no contestó. Pensé que a lo mejor el "buen hombre" había desistido de su buena acción por el tono de desconfianza y miedo que le puse yo el día anterior. O probablemente pensó que esos papeles no tenían, en realidad, ningún valor y que juntos no acumulaban méritos suficientes para librarlos del tarro de la basura.
Antes de ayer me llegó un e-mail que dice "X quiere ser tu amigo"... y sale una foto de tres tipos que no he visto jamás en mi perra vida abrazados, compartiendo un asado del cual sale humo. Los tipos tienen cara de treintones- cuarentones y una guata parrillera. Contesté que no, por supuesto, pero con la duda... ¿a dónde mierda he ido a parar a través de esos papeles??.
domingo 16 de septiembre de 2007
Yo, la bruja
Yo estaba dentro de una casa antigua, de corredores angostos, y alguien vendía (en la misma casa) una especie de cartas de naipes. Yo tomaba una y, viéndolas de cerca, éstas más bien parecían cartas de Tarot. En la que cogía la ilustración era clara: "es Medea", le decía a una amiga que me acompañaba, pues aparecía una mujer flotando en el cielo. Aunque estaba sola (sin su carruaje tirado por dragones) yo afirmaba sin ápice de duda que era la protagonista del mito. Sin embargo, si hubiera visto la misma imágen despierta, probablemente la hubiera identificado más con "Remedios la bella" de García Márquez que con Medea. Buscaba más entre las cartas y la segunda que encontré era más bonita, más sutil y por lo mismo más perturbadora: era como la cara de Medea bajo un manto dorado, o sea que sus facciones se veían sólo en la medida que causaban un relieve en la tela y la impresión que daba era la de una aparición fantasmal de una medusa. Tenía un leve parecido a la Hygieia de G. Klimt.
Había en mi sueño una tercera carta que no recuerdo, probablemente la olvidé porque la anterior me había gustado tanto, que las demás dieron casi lo mismo.
Debí suponer que soñar con esta mujer no me depararía nada bueno: tuve un día horrible.
Para empezar estaba nublado. En segundo lugar tuve que ir a un bautizo y los bautizos son por esencia atroces. Luego viene la celebración que también es atroz y posteriormente las preguntas clásicas de mi familia clase-media-pseudo-ascendente-tradicional que son sencillamente detestables:
¿y usted cuándo mijita?... (por la guagua)
No quiero tener hijos -respondo-
¿y cuándo te casas?
No quiero casarme -idem-
(De más está advertir que dentro de mi familia tengo el papel de la niña medio inteligente pero rara)
"Ya te vas a enamorar y vas a querer casarte y cuando llegue tu hora (¡insólito!) vas a querer tener hijos porque es una obligación (sic) tenerlos..."
Suspiro, miro a mi alrededor y pienso: "Medea, llévame por favor en tu carruaje de dragones a la tierra de las sin padre, sin hermanos, sin esposo y sin hijos, para que esta gente me deje en paz..."
sábado 1 de septiembre de 2007
sábado 25 de agosto de 2007
Fetichismo

Tengo un serio problema:
"Me gusta rodearme de cosas bellas"
(Eso no lo dije yo sino que Carolina Herrera en una entrevista que leí hace tiempo).
Pero a mí también me gustan las cosas bellas, los objetos bellos. Una especie de obsesión por encontrar exactamente aquello que quiero o de tener exactamente aquello que me gusta (hablo de cosas, artefactos) obsesión que trae como consecuencia una serie de hechos.
En primer lugar, lo bello es siempre caro. El placer estético se paga; y por eso estoy condenada a que el chaleco que me gusta sea siempre el más caro o que el anillo que me gusta sea siempre el de platino u oro blanco. Una de las grandes diferencias (que son muchas) entre un ícono de la moda como Herrera y yo es la cuenta bancaria, de hecho ella TIENE una, lo que le permite acceder a cualquier cosa bonita que le parezca agradable. Yo estoy condenada. Al ser una proletaria no me queda más recurso que apurar el paso frente a las vitrinas, o mirar las cosas con la resignación de un condenado a muerte. Además, debo ser fiel a mi realidad y asumir que no estoy en condiciones de pagar 40 mil pesos por los pantalones más bellos del mundo (famosa es esa anécdota entre mis amigas) o 300 mil pesos por unas botas que en realidad son una oda al buen gusto y la elegancia. Entonces me encuentro en la disyuntiva de o no comprar nada o comprar las cosas en liquidaciones de mall (los que odio) ... hubo un tiempo que escogí la primera, pero me fui quedando con tan poca ropa y tan "a mal traer", que fui quedándome paulatinamente casi desnuda, por lo que por un asunto de necesidad tuve que inclinarme por la segunda.
Por otro lado, las cosas bellas son escasas (y por eso mismo también son caras, tema que desarrollé anteriormente) más aún en este sistema en que la producción es a inmensamente gran escala. Por lo tanto, para mí comprar cualquier cosa es un martirio, una tarea en la cual pierdo días y días porque debo encontrar algo que sea bello, que tenga onda, que me guste y sea barato... es tan difícil conciliar esas aristas que tuve que pasar todo este frío invierno con el único par de zapatillas converse que tengo (que además son de lona) y la mayor parte de éste con un abrigo azul con un hoyo gigante producto del uso. En la última liquidación me compré uno rojo que me dejó medianamente conforme.
Las cosas bellas deberían ser patrimonio de la humanidad. Una especie de socialismo de objetos bellos y únicos. O a lo mejor la solución es más simple: una buena sesión de sicoterapia que cure la fiebre de aquella que escribe.
sábado 4 de agosto de 2007
Oneiric songs
Yo no sé si a todo el mundo le pasa (al parecer no es tan común) la cosa es que yo, a veces, tengo sueños musicalizados. Algo así como sueños con banda sonora.Una vez, mientras aburrida escuchaba la conversación de un grupo de tipos que se habían sentado junto a mí en una banca, oí a uno que contaba que había tendido un sueño acompañado de no sé qué canción de "Iron Maiden". Sus amigos se rieron y no le creían. De ahí deduje que a lo mejor no era un fenómeno tan generalizado como yo pensaba. A mí me sucedía a menudo y por eso creía que todos habían tenido alguna vez experiencias oníricas acompañadas de cierta música en particular.
Para mí estaba claro. Incluso tenía "música onírica" para ciertas ocasiones. Por ejemplo, siempre que soñaba con Gimme Shelter de los "Rolling Stones" era la señal inequívoca que al despertar vomitaría: por esa época yo era una especie de adoradora del rock y de todo lo que con él se relacionara, por lo tanto, era una mina que muy a menudo carreteaba y se emborrachaba (entre otras cosas pero para qué entrar en detalles...) y caía en estado de intemperancia sobre cualquier cama como un boxeador cae, nockeado, sobre la lona. Entonces venían las imágenes y de vez en cuando (afortunadamente pocas veces) el coro:
Para mí estaba claro. Incluso tenía "música onírica" para ciertas ocasiones. Por ejemplo, siempre que soñaba con Gimme Shelter de los "Rolling Stones" era la señal inequívoca que al despertar vomitaría: por esa época yo era una especie de adoradora del rock y de todo lo que con él se relacionara, por lo tanto, era una mina que muy a menudo carreteaba y se emborrachaba (entre otras cosas pero para qué entrar en detalles...) y caía en estado de intemperancia sobre cualquier cama como un boxeador cae, nockeado, sobre la lona. Entonces venían las imágenes y de vez en cuando (afortunadamente pocas veces) el coro:
"Rape, murder!
It's just a shot away
It's just a shot away..."
No pasaba mucho tiempo y venía el despertar horrendo. El dolor de cuerpo, el dolor de cabeza y los espasmos en el estómago. Era como cumplir con una obligación: mi organismo exigía librarse de los litros de cerveza y vino baratos que había consumido alegremente y sin culpa la noche anterior.
Pero pasa el tiempo y uno cambia. O quizás de tanto amar y compartir con el rock uno pasa a vivirlo como se vive con los viejos amantes; sin esa desesperación, sin esa intensidad de cuando se tienen 18 o 20 años. Además uno se torna más fome o se deja de exigirle a la vida que sea una montaña rusa... con un par de buenas sorpresas a la vuelta de la esquina nos basta y nos sobra.
Entonces la música en sueños me abandonó.
Pero, no sé por qué, ha vuelto. Sin embargo no en las mismas condiciones de antes, ni es la música de antes.
Hace un par de semanas soñé con Gotas de Miel de "Nicole". No tengo idea por qué si jamás había escuchado entera esa canción, además que su intérprete no me gusta. De todos modos, como forma de agradecimiento a que el sonido poblara mis sueños otra vez (aunque con miedo de soñar con algo atroz como Alexander Pires) la bajé de internet ese día. Y hasta anduve media romántica, debo admitirlo.
Anoche soñé que andaba en bicicleta en un pueblo desconocido. De pronto me encontraba con una mujer (que no recuerdo) y ella empezaba a hablarme de un hombre. La historia era triste y yo para no ser menos le empezaba a contar una que tuve con un antiguo novio... entonces, casi como acompañando a mi relato, empezó...
"No te pares frente a mí
con esa mirada tan hiriente..."
Desperté feliz porque es una buena canción y porque entre "Nicole" y "Los Prisioneros" hay harto trecho y calidad de por medio. Además con la esperanza de que el Wurlitzer de mi inconsciente ha vuelto, goza de muy buena salud, y se está poniendo a tono con las circunstancias actuales.
miércoles 25 de julio de 2007
Colacsada
domingo 15 de julio de 2007
De fábula
Peter Sellers vestido de Ricardo III y declamando A hard day's night.
Le siguen The Beatles con We can work it out...
Joya de YouTube.
lunes 2 de julio de 2007
viernes 29 de junio de 2007
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