jueves, 1 de noviembre de 2007

¡PROFE, EL ESTEBAN LA AMA!!!



Eso me gritó en plena calle un alumno el otro día.

Mis colegas me molestaron y se rieron.
Una de las cosas buenas de ser Profe, creo yo, es que no importa lo fea que sea uno, siempre habrá un alumno (o alumna, en estos tiempos de mayor libertad sexual...) que se apasiona por su preceptor.
Mis alumnos piensan que leo todo el día y que sé de todo. También deben pensar que no voy al baño, que no digo garabatos y que levito por los pasillos de las bibliotecas.
Un amigo sospecha que mis pupilos (que para colmo son adolescentes) recortan mi cara de sus fotografías que me sacan a escondidas con sus celulares, y las pegan al cuerpo de las mujeres que aparecen en las revistas Playboy... me da risa pensar en eso.
Mis pequeños alumnos no saben que lo único que me inspiran es una inmensa ternura al verlos tan bobos, como cachorros de perro.


2 comentarios:

Mayomé dijo...

washis, cuan cierto la vitrina nos expone a las pasiones infanto-adolescentes...pero es mejor mostrarse a que nadie te vea....agrega mi blog a tu lista...www.lagatabajolalluvia.blogspot.com........abrazos miles....mayomé

Motosierra dijo...

atinar con la profe debe ser una de las fantasías más recurrentes en la etapa adolescente. igual yo tuve puras viejas enanas y mórbidas que me amenazaban con agarrarme a reglazos. ahora que lo pienso, quizás quería hacerme el beso del payaaasdasdfasdfasdfasdfasdfasdfasd