lunes 28 de abril de 2008

Décima del día después

Con mojigato rubor
deliberó el tribunal
que considera inmoral
que en Chile se haga el amor.
Porque es la noche anterior,
y no es el día después,
la que desespera al juez
cuando ejerce su censura,
con aliento a sepultura
y segura flacidez.

Con sus miembros atrofiados
este triste tribunal,
vuelve el reloj nacional
a turbios tiempos pasados.
Votaron condicionados
sin libertad de conciencia,
sin real independencia
los condujo el Opus Dei
a derogar una ley
respaldada por la ciencia.

Es hora de decir basta
y decirlo muy en serio,
Chile no es un monasterio
que a las mujeres aplasta,
si alguna elige ser casta
está en su justo derecho
pero si otra abre su pecho
o las piernas a quien quiera,
que alce la frente altanera
sin censores al acecho.

Indecente es la violencia,
inmoral es la pobreza,
deprimente es la tristeza
y obscena es la prepotencia.
Insulta la inteligencia
tanta manipulación,
y una firme decisión
madura en la sociedad:
Por un país de verdad,
cambiar la constitución.


JORGE COULON
Abril del 2008.

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