Con mojigato rubor
deliberó el tribunal
que considera inmoral
que en Chile se haga el amor.
Porque es la noche anterior,
y no es el día después,
la que desespera al juez
cuando ejerce su censura,
con aliento a sepultura
y segura flacidez.
Con sus miembros atrofiados
este triste tribunal,
vuelve el reloj nacional
a turbios tiempos pasados.
Votaron condicionados
sin libertad de conciencia,
sin real independencia
los condujo el Opus Dei
a derogar una ley
respaldada por la ciencia.
Es hora de decir basta
y decirlo muy en serio,
Chile no es un monasterio
que a las mujeres aplasta,
si alguna elige ser casta
está en su justo derecho
pero si otra abre su pecho
o las piernas a quien quiera,
que alce la frente altanera
sin censores al acecho.
Indecente es la violencia,
inmoral es la pobreza,
deprimente es la tristeza
y obscena es la prepotencia.
Insulta la inteligencia
tanta manipulación,
y una firme decisión
madura en la sociedad:
Por un país de verdad,
cambiar la constitución.
deliberó el tribunal
que considera inmoral
que en Chile se haga el amor.
Porque es la noche anterior,
y no es el día después,
la que desespera al juez
cuando ejerce su censura,
con aliento a sepultura
y segura flacidez.
Con sus miembros atrofiados
este triste tribunal,
vuelve el reloj nacional
a turbios tiempos pasados.
Votaron condicionados
sin libertad de conciencia,
sin real independencia
los condujo el Opus Dei
a derogar una ley
respaldada por la ciencia.
Es hora de decir basta
y decirlo muy en serio,
Chile no es un monasterio
que a las mujeres aplasta,
si alguna elige ser casta
está en su justo derecho
pero si otra abre su pecho
o las piernas a quien quiera,
que alce la frente altanera
sin censores al acecho.
Indecente es la violencia,
inmoral es la pobreza,
deprimente es la tristeza
y obscena es la prepotencia.
Insulta la inteligencia
tanta manipulación,
y una firme decisión
madura en la sociedad:
Por un país de verdad,
cambiar la constitución.
JORGE COULON
Abril del 2008.
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